lunes, 24 de mayo de 2010

Aparece Revista "El Arado" en su Nº 40.


Ya está en circulación la Revista El Arado, Mayo de 2010, Nº 40.
Publicación oficial y de circulación interna de la Asociación Nacional del Folklore de Chile, Anfolchi.

Aquí en nuestra página, algunos temas interesantes que trae este número, con sus acostumbradas secciones de Crónica, Reportajes, Biblioteca y Discoteca Folklórica, Regiones y otras más.

Algunos titulares:

* Recuerdos del Centenario.
* Pérdida de Patrimonio e Identidad.
* Una mirada hacia el Folklore en el Aula.
* Los Conjuntos Folklóricos en la Zona Austral.
* Anfolchi en Porvenir.
* Teatro Facetas.
* Escuela de Verano Anfolchi 2010.
* Sala América: El año de la Tonada.
* Gabriela Pizarro. Una lección para nosotros.
y muchos temas más...
Aquí una referencia para que ustedes se entusiasmen y compren nuestra Revista...

Recuerdos del centenario. Daniel Aguilera D.

Se avecina el Bicentenario de la Primera Junta Nacional de Gobierno y los preparativos para festejarlo entusiasmaron al Comité Editorial de nuestra Revista, que quiso remontarse en el tiempo y recordar lo sucedido cuando el país era un joven muchacho de solo un siglo, que seguramente se preparó de igual manera para celebrar el acontecimiento.
Hace 100 años la población del país bordeaba los tres millones doscientos cincuenta mil habitantes, en Santiago se concentraba del 10% de ellos. Administrativamente Chile se dividía en 23 provincias más el territorio de Magallanes.
El pueblo no tenía muchos motivos para celebrar porque en los años anteriores debió enfrentar momentos tristes. En octubre de 1905 se había desatado la "Semana Roja"; la imposición de un impuesto aplicado sobre el ganado argentino provocó un alza desmedida en el precio de la carne, en protesta obreros y turbas de los arrabales desfilaron agresivamente gritando consignas contra "los bribones del Congreso " y "los vampiros del pueblo", la represión no se hizo esperar y ocasionó más de 250 muertos.

En agosto de 1906, un violento terremoto redujo a escombros el puerto de Valparaíso con un saldo de más de 2.000 muertos y varias ciudades seriamente dañadas.
En diciembre de 1907, la masacre ocurrida en la Escuela Santa María de Iquique dejó más de 3.000 muertos y un profundo dolor en la ciudadanía.

En este contexto, en 1910 había fuertes críticas contra el sistema educacional, la corrupción, la política, la identidad nacional, la oligarquía y su forma de dirigir el país que lo arrastraba a una de sus peores crisis. Luis Emilio Recabarren, incansable luchador por los derechos de los trabajadores en su Conferencia "Ricos y Pobres" destacaba que la clase poseedora del capital había hecho grandes progresos... (seguir la lectura en El Arado).


Una Mirada hacia el Folklore en el Aula.
Jamy Benavides

Al plantearnos la relación entre Folklore y Educación existen unas cuantas interrogantes, como por ejemplo:
¿ por qué es importante el folklore como enseñanza en la escuela?, ¿ Cuáles son las estrategias metodológicas aplicadas a la enseñanza del folklore ?, ¿ Cuáles son las competencias a desarrollar al enseñar folklore ?, ¿Qué sucede con los talleres de folklore en la escuela, con los actos de fiestas patrias ?, ¿Qué se le entrega a los docentes en las universidades para ser transmitido a sus alumnos en materia de folklore ?, ¿Cuál es el rol de la familia como apoyo a la enseñanza en materia de folklore?, etc.

El pretender dar respuesta a todas estas interrogantes, en sin duda muy ambicioso, pero podemos dar una mirada general en torno a ellas, partiendo de la base de que un objetivo fundamental que asume la educación formal, en la actual Reforma Educacional, es contribuir al conocimiento, la valoración y la protección del patrimonio nacional y cultural, y que este objetivo es urgente en un mundo cada vez más globalizado,. ya que si descuidamos la educación del patrimonio cultural, es muy posible que los niños y jóvenes que hoy día están en edad escolar desconozcan el día de mañana sus propias raíces culturales.

Si se estudia la historia de la educación en Chile, se puede comprobar que uno de los enfoques más recurrentes para abordar la dimensión del patrimonio cultural ha sido de corte tradicional nacionalista, es decir, se ha intentado reivindicar el legado cultural, ya sea precolombino, colonial o moderno, para afirmar "la identidad nacional", la cual habitualmente se percibe amenazada por el influjo extranjero.
En otras palabras, con frecuencia los intentos por rescatar el patrimonio artístico cultural han sido motivados por actitudes, más o menos conscientes, de resistencia cultural.

No sólo como refugio se ha intentado promover una mayor conciencia patrimonial en la educación escolar.También un sentimiento nostálgico ha motivado el rescate de "nuestro patrimonio cultural". De esta forma, la añoranza melancólica hacia un pasado congelado, lo que podríamos designar como "una búsqueda arqueológica y romántica de la identidad perdida", representa otra forma de recuperación y afirmación de lo
propio frente a la permanente amenaza foránea que pareciera deformar, atrofiar, cercenar, lo que,supuestamente, algún día llegamos a ser en el pasado. (seguir en El Arado).

Los conjuntos folklóricos en la
Zona Austral
. Mario Isidro Moreno.

Con el cultivo del folklore de la zona central del país, por parte de dúos, tríos y conjuntos, entre ellos los Hermanos Barrientos y posteriormente el grupo "Clara Solovera" las Hermanas Aravena, los Hermanos Olavarría y los Hermanos Varas, entre otros, se inició en Magallanes la participación de la comunidad en esta faceta cultural de la música nacional.
Influenciados tal vez por la herencia dejada en la zona por los colonos que en 1870 llevara de Aconcagua el Gobernador Osear Viel, la región cantó tonadas, cuecas, polkas, cuandos y toda la música centralina de aquella época pionera.

DURANTE MUCHO tiempo, y hasta la década del 60, hubo un sinnúmero de conjuntos de canto y danza de la zona centro, y con el tiempo la influencia chilota se hizo notar con la creación de los grupos de canto y baile del archipiélago.

El influjo del Festival de la Patagonia que en su show presentaba grupos de ballet folclóricos, especialmente argentinos, hizo cambiar los estilos de los grupos puntare-nenses que, en su mayoría, dedicaron sus esfuerzos en idealizar sus presentaciones en el escenario, saliendo del folclore puro y natural.
Lo único que quedaba como expresión auténtica eran las actuaciones de los

grupos chilotes, organizados a través de una agrupación denominada Afochi, que posteriormente se transformó en Acochi, hasta la fecha.
Estos conjuntos, formados la mayoría por grupos familiares que llegaron a la zona desde el archipiélago de Chiloé, se dedicaron en un principio a mostrar interesantes facetas de los cantos, bailes y costumbres propias de su tierra en interesantes proyecciones.

Por ejemplo, tuvieron celebradas actuaciones en la actividad denominada "Noche de San Juan al Estilo de Chiloé" y, posteriormente, en la realización del Festival Costumbrista de Chiloé en Magallanes.(seguir en El Arado).


ANFOLCHI EN PORVENIR. LUISA PINTO

Conversando con nuestro corresponsal Sr. Mario Cheuquel.

Porvenir es la capital provincial de la famosa Isla de Tierra del Fuego y se ubica frente a Punta Arenas, capital provincial de Magallanes. Para llegar a Porvenir, debemos cruzar el Estrecho de Magallanes en barcaza, travesía que demora alrededor de 2 horas.
Al llegar al terminal de Bahía Chilota se debe abordar un taxi o un Bus que nos lleva a la ciudad, distante a 5 kilómetros.

Allí conversamos con el señor MARIO CHEUQUEL PINCOL, corresponsal de la Revista "El Arado", quien nos cuenta que tiene un programa radial Folklórico denominado "El Rincón Criollo Fueguino" emitido por Radio Tierra del Fuego, 150 AM, y a través de la señal online de la página web de la radio, www.radiotierradelfuego.com.

Mario Cheuquel Pincol, es un constante trabajador y recopilador de la cultura local, quien nos acogió solidariamente en su casa, donde también pudimos conversar con su esposa, Alicia, y su hija, Lorena, ambas dedicadas a la recuperación de la Cultura Mapuche y de otros pueblos originarios, expresada a través de la artesanía en cuero, incluyendo el de pescado, platería mapuche y regional, cumpliendo una labor de difusión de las culturas originarias y de la organización indígena a la cual pertenecen.

¿Cómo llega usted a conocer nuestra revista?
Nos responde don Mario que él es autodidacta en el estudio de la cultura tradicional y faltaba material para el programa radial, "... le pedí ayuda a Victoriano Avendaño, de Punta Arenas, esposo de la señora Avelina Ulloa, socia de ANFOLCHI y a quien le envían regularmente la revista.
Victoriano me la hace llegar y de ella recojo interesante material, con una enseñanza que acá en Porvenir es más difícil de lograr. Con esa revista hago mis programas. Esta revista acá en Porvenir es de un inmenso valor, nosotros estamos en el confín del mundo; no tenemos acceso a centros culturales deSantiago, por ello reconocemos y respaldamos la Revista "El Arado".

¿Su quehacer con los grupos folklóricos porvenireños cómo se desarrolla?
Yo tenía tres conjuntos de proyección folklórica centrosur, y tratábamos de copiar e imitar lo que allí se hacía, terminé con ellos después de su visita anterior (2008). Producto de nuestra conversación, vi con más claridad el valor de lo nuestro, que debemos recuperar y preservar la propia identidad de la zona.

Me di cuenta de las carencias que tienen en sus presentaciones los grupos folklóricos de esta zona, no se preparan bien, si llevan una vivencia de la comunidad al escenario deben representarla tal cual es, no anteponer la estética dejando de lado lo autóctono, sino todo esto es falso. En esa conversación percibimos que estábamos proyectando en el escenario una realidad que no es nuestra, no somos del centro del país, hacemos otros trabajos, tenemos otro clima, nuestra cosmovisión de la naturaleza es distinta, por lo tanto recogimos lo que ANFOLCHI nos planteó, a través de usted.

Proyección folklórica es mostrar lo que hace a diario la comunidad, por ejemplo, un cuadro de esquila debe ser presentado como lo hace el trabajador fueguino, pero en el escenario es presentado en el mismo ritmo, el mismo tono "para que se vea más bonito", eso ya está desvirtuado, en la práctica no es así, se debe dar a conocer lo más puro. Mostrar el sentimiento natural de cada cual.
Otro ejemplo, antiguamente acerca de la Cueca se decía "gallo y gallina" por el preludio amoroso antes de iniciar la conquista, pero depende de quienes la bailan, si es con una autoridad, con la hija, la hermana o la mujer, es decir, autoridad con autoridad no puede mostrarse amor, no se están conquistando; por eso la Cueca es de diferentes maneras, porque tiene que ver con el sentimiento, puedes imitar otro baile que sea bonito pero no la Cueca.
Nadie tiene derecho a decir que la Cueca es así o no, lo que tiene es una base, eso no se discute, y la coreografía se respeta, es una danza, el baile no tiene coreografía.(El Arado te espera).

Gabriela Pizarro Soto. Una lección, para todos nosotros
Gabriela Pizarro en la Historia de Nuestro Canto, entrevista de Guillermo Ríos Challe, publicada en la revista Chile Ríe y Canta, números 2, 3 y 4del año 1992.

Hablar de Gabriela Pizarro es hablar de alguien que conoció y practicó las palabras entrega, consecuencia, solidaridad y, sobre todo, de alguien que amó profundamente a su pueblo y su cultura; que estuvo dispuesta a recopilar y rescatar las tradiciones campesinas, sin importarle las penurias que por ello pudiera pasar, diez años de su muerte la recordamos con respeto.

Video: Las Cuatro Estaciones. Recital de Gabriela Pizarro y su grupo. Un pequeño reconocimiento a la maestra y su trabajo por la tradición chilena.




NACIÓ EN LEBU, Provincia de Arauco,en el año 1932; vivió allí su infancia, plagada de alegría, música y baile. Pertenecía a una familia diferente para la época, su padre, José Abraham, gustaba de la ópera y la danza; su madre, Blanca Hortensia, que había estudiado en el Conservatorio de Música de Santiago, era la encargada de organizar las fiestas y las actividades culturales del pueblo.

Sin embargo, quien marca definitivamente su vocación fue su "nana" Elba González, cantora campesina proveniente de Cañete, quien, a escondidas del padre y con el consentimiento de la madre, la llevaba a las fiestas donde cantaba, como Gabriela misma recuerda "...mi nana y yo nos internábamos en una calle del barrio popular... allí había una casa en donde se juntaban el fin de semana a bailar...ella era la que tocaba y cantaba...y yo era tan chiquitita y tan flaca que bailaba en los zapatos de los hombres que la sacaban a bailar...y eran unos bailes como corridos...como caminados agañados'...".
El tiempo transcurre y la joven Gabriela, junto con su familia, parte a vivir a Santiago, en el colegio descubren algo que determinará su vida para... (continúe la lectura en El Arado).

sábado, 1 de mayo de 2010

Asamblea de socios 2010

La asociación Nacional del Folklore de Chile prepara su Asamblea Nacional de Socios, en la cual la directiva rendirá cuenta de sus acciones durante el período 2008 a mayo del 2010. En la misma oportunidad se eligirá la directiva período 2010-2012. Por lo anterior es de suma importancia contar con la participación de todos nuestros socios, los cuales deberán cancelar $ 1.000.- para efectos de atención.
Se adjunta la carta de citación a nuestra Asamblea.

Santiago, abril de 2010.

Señor(a)

Presente

Estimado(a) Socio(a)

El Directorio de la Asociación Nacional del Folklore de Chile, ANFOLCHI A.G. tiene el agrado de saludar fraternalmente a usted y comunicarle de la realización de nuestra Asamblea General Ordinaria correspondiente al presente año, en que según mandato de nuestros estatutos, se debe renovar el Directorio.

Esta se realizara el día sábado 08 de mayo de 2010 en dependencias del Museo de la Educación “Gabriela Mistral” ubicado en Chacabuco 365, esquina Compañía de Jesús, de acuerdo al siguiente programa:

10.30 – 11.30 Recepción y Acreditación

11.30 – 12.00 Inicio y Bienvenida a los participantes

12.00 – 13.00 Cuenta del Directorio

13.00 - 13.30 Debate, opiniones y propuestas a la Asamblea.

13.30 – 14.30 Refrigerio - almuerzo

14.30 – 15.30 Proceso de elección del nuevo Directorio

Convivencia.

Este Directorio junto con agradecer su permanente colaboración, le invita a participar con sus opiniones y propuestas para el buen desarrollo de la asamblea desde donde surgirá un nuevo Directorio que continuara velando por los postulados de nuestra organización en un nuevo periodo.

Sin otro particular, le saludan fraternalmente.

ERICO H. ARGEL LINCO CARLOS MARTINEZ MIRANDA

Secretario General Presidente

sábado, 3 de abril de 2010

Ha partido un gran amigo y gran folklorista: René Darrouy.

Las actividades de la Asociación Nacional del Folklore de Chile año 2010, ya han comenzado, y han comenzado tristemente, despidiendo a uno de nuestros importantes trabajadores de la cultura tradicional como fuera René Darrouy, integrante del conjunto Quinchamali, locutor del programa "Recogiendo Raíces" de Radio Nuevo Mundo. Anfolchi se sumó a los eventos solidarios y de homenaje a nuestro amigo Darrouy quien finalmente nos ha dejado el día 27 de marzo de este año.
Darrouy apoyó siempre incondicionalmente todas las actividades de nuestra asociación así como también fue parte importante de la Revista El Arado al momento de imprimir nuestros números.
Es así como el pasado 28 de marzo Anfolchi junto a su grupo Quinchamali le realizan un homenaje en el marco del ciclo Pueblo, Canto y Poesía en el teatro Facetas, en donde participaron Héctor Pavez, Las Niñas, Nehuen Mapu, Estudiantina de la Chimba y el conjunto Quinchamali.

Los invitamos a conocer más de René Darrouy quien fuera un gran folklorista y una gran persona, Carmen Castro Autora libro “La Florida, Hechos y Personas” La Florida, 31 de marzo de 2010 escribió:

Desde el día que René Darrouy Páez llegó a Santiago a los 18 años, procedente de Quilpué, evidenció su entrega y compromiso por lo nuestro. Era 1966. Pronto, su figura larga con una guitarra pegada al cuerpo se hizo familiar. Presagiaba lo que sería uno de los amores de su vida, la música de los campos chilenos. En el último tramo de lo que fue su tiempo también había adoptado el “charrango”, una tabla larga que se hace sonar con una herradura, que tiene tres cuerdas paralelas que van afirmadas en un cacho de vacuno. El instrumento, junto a su poncho y su sombrero de huaso le acompañaron en este último viaje.

Este hijo de campesinos en su hacer en la ciudad ganó amigos por sus condiciones generosas, su intransable humor y su excepcional entrega a lo que amaba: el folclore. Y aunque eran muchas sus condiciones, esta adhesión lo volvió particularmente ingenioso y audaz en sus propuestas al punto que su querido conjunto “Quichamalí” viajó en cuatro oportunidades a México gracias a sus gestiones y trámites que doblegaron la ausencia de presupuesto. No era sólo el prestigio del grupo, hacía falta el talento, gestión para el apoyo que los viajes consiguieran los necesarios auspicios que permitiera concretar esta hazaña cultural. Y Darrouy lo logró.

El último fin de semana de marzo de 2010, este hombre amoroso, culto y querido, habitante de nuestra comuna por más de veinte años se nos fue, dejando consigo su imaginativo legado y congregando en su despedida a cientos de personas de diversos mundos. Tres días antes de su partida alcanzó a cumplir 62 años. Fue el sábado 27 por la mañana que la vida botó un roble, como uno de los integrantes del conjunto, Fernando Paillafil, lo describió.

Recibí múltiples opiniones de su persona y todas apuntaron a su capacidad de dar incansablemente: hacer las carátulas de los CD de la gente del folclore, imprimir libros con las más diversas expresiones culturales del país y quizás, lo más importante, regalar su tiempo para acompañar a quien necesitara de su apoyo y estuviese escaso de afecto. Elocuente fue el testimonio entregado por Héctor Pavez hijo, en una función de beneficencia hecho el mismo domingo por la tarde, en el teatro Facetas, tras el funeral. Este artista -dijo- vivió las sombras de la pesadumbre y en ese penoso proceso -prosiguió- René Darrouy le acompañó sin tregua hasta que los tiempos de la penuria le abandonaron para dar paso al tiempo de la luz. Este sólo un caso para ilustrar una conducta de este hombre de la cultura folclórica.

Al volver a retomar a los últimos tramos de los tiempos de este marzo complejo, recordar: una semana antes estuve en otro acto de similares características en La Barraca y en esa ocasión la familia del folclore ascendía a un número superior a las quinientas personas.

Cueca Brava y folclore tradicional hacían el binomio perfecto de alegría para encumbrar el apoyo que en su música y movimiento decían que estaban presentes en ese espacio especial de solidaridad con el amigo que tanto les acompañaba y con quienes tantos habían compartido. Fehaciente muestra de su entusiasmo es su permanencia hasta enero pasado en el programa de una hora que se trasmitía por Radio Nuevo Mundo todas las semanas, “Recogiendo Raíces”, espacio que había creado sólo dos años atrás. Las consultas iban y venían en ese programa vivo y con un personaje incógnito que los oyentes buscaban descifrar. Como de contrabando, la enseñanza sobre quienes han incorporado talentos y valores transitan en esos 60 minutos en que Margot Loyola o un tema del recuerdo juntaba al invisible auditorio a través de los permanentes llamados que incansables llenaban el espacio que el folclorista animaba con encanto y entusiasmo.

LA VIDA HASTA ÚLTIMO DÍA…

De un modo muy efectivo estaba ligado a la Municipalidad de La Florida. Editó el primer libro de funcionarios municipales de Florida “Relatos del Ayuntamiento”. Uno de los últimos trabajos de René Darrouy Páez, quizás el último, quedará en nuestra comuna y estará contenido en el libro Municipal “La Florida, Hechos y Personas”.

Dicha edición tiene también una historia conmovedora en su gestación, así como en su culminación, puesto que al asumir el proyecto en su calidad de director de la Imprenta Gráfica Pirineos, este personero quiso ir más allá y al conocer que la publicación trataba de rescate identitario y patrimonial determinó asumir esta empresa mucho más allá de lo que los costos reales le permitían. Por cierto éramos ajenos a tal decisión.

Era diciembre del año pasado y ya se veía delicado -así me lo confió- pero su entusiasmo y compromiso iban más adelante que su realidad que comenzaban a mermarlo, y asumió el trabajo con un impresionante compromiso y saltando los costos posibles optimizó la calidad del papel porque las historias con sus correspondientes fotos -así nos lo dijo- lo inspiraban como un producto cultural propio de La Florida. En una de las reuniones de trabajo, en enero, vino con muletas y se observaba muy precario y abiertamente le pregunté si era realista continuar con el proyecto a lo que de inmediato replicó que llegaríamos a buen término.

Cuando en febrero los sucesos se precipitaron y sostuvimos una reunión en su domicilio ya se encontraba postrado y definió -contra viento y marea- dar forma al volumen. Estaban lista diagramación y diseño, faltaba la portada que asumió su hija, la directora de arte Ivonne Darrouy. Luego, la realidad interpeló y René hijo, con la mejor de las voluntades, hizo todos los esfuerzos por continuar con el libro. Ello no fue posible puesto que los costos estaban bonificados por su padre e inscritos dentro de una realidad que él no podía asumir comercialmente. Como compensación a los tiempos y trabajos que yo había invertido, René hijo respondió regalando la diagramación, diseño y la extraordinaria portada hecha por Ivonne. Ellos, como familia, cumplían aún en medio de una tragedia humana de proporciones.
Estoy convencida que René Darrouy Páez y cada uno de sus hijos, así como su noble esposa Hortensia, entregan con naturalidad y un sacrificio no menor sus aportes, una vez más, representando el espíritu del folclorista que por dos decenios supo vivir con pasión y morir con entereza. Los que fuimos sus emergentes y accidentales amigos, los que fueron sus antiguos afectos nos quedamos con este roble que no cae porque su fuerza reside en esa adhesión incuestionable a la apasionada entrega de lo genuino, de lo nuestro, de lo verdadero, que con su tenacidad termina por derribar mitos y logra multiplicar lo mejor que habita en nosotros. Tal vez los misterios de la vida nos respondan que él se fue pronto y rápido cómo lo fueron sus respuestas a los desafíos que la vida le planteó, lo que él supo intuir y buscar con apropiación y oportuna respuesta.

sábado, 30 de enero de 2010

Finalización de los Cursos de Verano Anfolchi 2010.

El 30 de Enero del 2010 finalizaron los cursos organizados por la Asociación Nacional del Folklore de Chile, en donde cada uno de los asistentes y organizadores quedamos muy satisfechos con los contenidos y experiencias vividas durante la jornada que comenzó un 09 de enero y desarrolló por cuatro sábados consecutivos en el Museo de la Educación ubicado en calle Chacabuco esquina Compañía de Jesús.

A través de estas páginas los invitamos a conocer los apuntes extraídos de los cursos dictados por destacados profesores con gran prestigio en materia de folklore y comenzaremos con el curso dictado por Enrique del Valle Balles, abogado, actor y director teatral, fue parte de los elencos del Grupo de Mimos Noisvander y del Teatro de Ensayo de la Universidad Católica de Chile, quien a su vez ha prestado asesoría a diversos grupos folklóricos del país.

ELEMENTOS TEATRALES EN LA PROYECCIÓN FOLKLORICA

Enrique del Valle, dio comienzo a su curso con una reflexión entorno a lo que se entiende por proyección folklórica, para seguir con una breve historia del teatro y su aporte a la proyección folklórica en donde los participantes del grupo curso tuvieron la oportunidad de entregar su capacidad creadora a través de la dramatización de diversas situaciones de la vida cotidiana.

Según antecedentes entregados por Enrique del Valle, en el plano de elementos teatrales aplicados a la proyección folklórica se puede reconocer aportes interesantes como los realizados por la Agrupación Folklórica de Raquel Barros, los grupos dirigidos por Jorge Cáceres, Hiranio Chávez y Osvaldo Cádiz, entre otros, quienes han llegado a incorporar con gran acierto elementos teatrales o técnicas comunes del escenario en su trabajo. También Margot Loyola y Gabriela Pizarro entregan sus interpretaciones con gran fuerza y elementos teatrales concientes o subjetivos que le dan belleza a los temas que escogen.
Hay que ver bailar a Margot para darse cuenta de los personajes llenos de verdad que crea. Ambas son actrices innatas. La profesora Sylvia Urbina aplica técnicas teatrales en la enseñanza del folklore como también Marisa Pastor.
Ha habido creaciones teatrales con elementos folkloricos o de cultura tradicional, las que han marcado hitos en esto que nos preocupa. Nos referimos a la unión entre teatro y folklore; y no podemos olvidarnos entre otros de:
Martín Rivas de Alberto Blest Gana; Las tres Pascualas de Isidora Aguirre; La Pérgola de las Flores de Francisco Flores del CAmpo; Chiloé Cielos Cubiertos de María Asunción Requena, cuya segunda versión tuvo un especial acento en la cultura tradicional, debido principalmente a la asosoría de Gabriela Pizarro e Hiranio Chávez; La Negra Ester de Roberto Parra, por nombrar algunos.

EL TEATRO Y SUS ORÍGENES

En la Prehistoria: El teatro sirvió para subsistir. El hombre se cubría de pieles y engañaba a los animales para cazarlos, así el ser humano inició sus actividades teatrales.
A su vez el hombre tendió a acercarse al alma de los muertos, con el objeto de facilitar y obtener de ellos algún favor o beneficio. Esto se logró por medio de la danza o exaltación de las hazañas y glorias de esta alma en su vida pasada.
El hombre atribuyó los fenómenos naturales como el trueno, el relámpago, los terremotos, las erupciones volcánicas, etc. a las divinidades. Creó la danza rituales para los distintos dioses; además de la caza, el hombre se dedicaba a actividades importantes como la guerra, la vida familiar y los comienzos de vida pública. La existencia y la muerte tenía actos ceremoniales, en los que participaban un oficiante o un grupo de ellos.
Comenzaron a usarse máscaras, pinturas en el cuerpo; trajes, gestos y expresiones corporales múltiples. La danza contribuyó a generar o provocar el afecto dramático deseado.
Se considera que el primer actor que nació fue el sacerdote. El era el intermediario entre el hombre y la divinidad y se encargaría de la representación necesaria, desempeñando el papel principal con lo que se destacaba del conjunto o coro.
También se dice que el teatro aparece cuando existe un ritual que realizar y una obra que se representa; un actor o actores que representan, y espectadores o receptores. Alguien llegó a decir que la primera interpretación teatral sucedió en el propio Paraíso, cuando el demonio se disfrazó de serpiente para engañar a Eva, con todas las consecuencias que se conoce para la humanidad.

EL TEATRO Y EL FOLKLORE

"No se pretende transformar a los folkloristas en actores ni viceversa, lo deseables es que ambos se sirvan uno al otro para permitir que la capacidad creadora pueda aflorar grande, libre y verdadera en cualquier montaje que se quiera realizar en algún escenario. El teatro , la danza, la proyección folclórica etc. son artes colectivas donde la capacidad creadora de cada uno de los integrantes se unen para lograr un resultado hermoso y común a todos ellos. Censuramos el individualismo o el divismo en el escenario que tanto daño hace a las proyecciones teatrales, folclóricas o de otro tipo. No se trata de aplastar los talentos particulares, sino de ponerlos al servicio de los montajes correspondientes.
El maestro ruso Constantini Stannislavski está presente en las técnicas de: "improvisación, "búsqueda de personajes", "estudio de ellos" (aspectos físicos, psicológicos y sociológicos), "concentración", "relajación, el cuerpo humano como vehículo de la creación teatral; nuestra creatividad como facultad o capacidad inherente a nuestra calidad de "ser humano", el "sí mágico o las circunstancias dadas" (es la llave maestra que nos lleva a descubrir el personaje que nos piden interpretar, a estudiarlo y a hacerlo realidad).
Estas técnicas teatrales o elementos comunes del escenario aportan a la proyección folkórica "búsqueda de espacio", "colocación de la voz", "concentración", "relajación", "estudio del vestuario" maquillaje" "desplazamiento en las danzas" etc.

" El teatro es una valiosa herramienta que nos permite rescatar hechos folklóricos y llevarlos al escenario y de esta forma recuperar identidades perdidas, rescatar y conservar nuestras raíces."

(En las fotos: Enrique del Valle en clases.
Patricio Adasme y Osvaldo Lillo en dramatización
Rosa Campos y Osvaldo Lillo en dramatización
Ritual a los muertos realizado por una tribu
Magisterio de Arica, ceremonia del primer corte de pelo, proyección folklorica)


viernes, 1 de enero de 2010

Cursos de Verano Anfolchi 2010.

Ya hemos finalizado el año 2009 que sin duda para la Asociación Nacional del Folklore de Chile ha sido muy fructífero en cuanto a organización, actividades, difusión de la cultura tradicional. En donde hemos dejado la capacitación para el verano del 2010 año que comenzamos llenos de proyectos y con muchas fuerza para lograr cada uno de ellos.

Queremos agradecer a nuestros colaboradores, público, corresponsales a la directiva de Anfolchi que han trabajado incansablemente, a Carlos Martinez, su presidente, que ha realizado un importante labor de difusión y presencia anfolchina en distinto ámbitos de la cultura.

Y hoy les damos a conocer nuestros cursos de verano que se llevarán a cabo entre el 13 y 30 de enero cada Sábado desde las 10:00 y 13:00 hrs, cursos a los cuales ya pueden comenzar a inscribirse.

La escuela 2010 está orientada a quienes se inician el la Proyección y el Estudio del Folclore, a quienes deseen aumentar sus conocimientos en folklore, a quienes deseen aprender o perfeccionar la cueca. Las cuatro materias que se ofrecerán, están coordinadas, por lo tanto, es preciso asistir a todos los cursos, tanto teóricos como prácticos, para la obtención del certificado de asistencia.

1. El Conjunto Folclórico y su proyección
– Profesor JORGE CÁCERES VALENCIA
2. Danzas Tradicionales Chilenas
– Profesor CARLOS REYES ZÁRATE
3. La Cueca: estructura, creación y práctica
– Profesor GUILLERMO RÍOS CHALLE
4. El Folclore en el escenario
– Profesor ENRIQUE DEL VALLE BALLÉS

Horario días sábados 9, 16, 23, 30 del mes de enero

Entre las 10:00 y las 13:00 horas

Valor del curso $ 20.000 – pago por adelantado depositando en Cuenta de Ahorro ANFOLCHI Nº 00169449945 Bancoestado

Lugar: Museo de la Educación, Chacabuco 365 esquina Compañía, Metro Quinta Normal


El valor es por los cuatro cursos juntos.

Mayores informaciones a dirigirlas a nuestro correo elarado.anfolchi@gmail.com
Fono: 9210034 - Carlos Martínez, 5431955 Sylvia Gutierrez, jamybenavides 07-4107490

Los esperamos
(En las fotos: Guillermo Ríos, Enrique del Valle, Jorge Cáceres y Carlos reyes)

viernes, 25 de diciembre de 2009

La Navidad en la segunda mitad del siglo XIX

Un hermoso trabajo presentó el Conjunto Folklórico Ayerales en el Teatro Facetas, el día 20 de diciembre del 2009, en la cual pudimos vivenciar cómo se celebraba la navidad en la segunda mitad del siglo XIX, la presentación se convirtió en un valioso rescate de nuestras tradiciones, el cual queremos hacer presente, a través de este Artículo. Agradecemos a don José Soto director del Conjunto Ayerales quien nos hizo llegar este material el cual compartimos con todos ustedes.

LA NAVIDAD EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX
TERTULIA DE NAVIDAD EN CASA DE
LA FAMILIA ECHAURREN DE SAN MARTIN.

¿Saben Uds. cómo eran las primeras fiestas santiaguinas en época de navidad en la Alameda y en las casas particulares, que se encontraban a lo largo de esta actual avenida, allá por la segunda mitad del siglo 19? … Hoy ya ni siquiera es un recuerdo.

El gentío admiraba los “millones de luces” que prodigaba el mechero de gas dando luz a la alameda y la noche parecía día.

Los puestos de flores, dulces, refrescos, fiambres, frutas, mate, té, chocolate, etc. ocupaban una extensión de varias cuadras, desde la calle de la Bandera, hasta más allá de la de Duarte, actual Lord Cochrane. Casi en el centro del paseo se hallaba la banda de música, tocando piezas variadas. Era el tiempo del vals, de la polka, de la cuadrilla y de la varsoviana, y tanto damas como varones, para esta ocasión, preparaban sus trajes con meses de anticipación, y la sociedad elegante comenzaba a visitar esta feria, uniéndose a la clase popular.

El aspecto social de las antiguas navidades se apreciaba cuando se abrían las puertas de las grandes y elegantes casas y mostraban sus pesebres o nacimientos importados y los transeúntes pasaban a saludar al NIÑO LINDO, y cualquier persona era festejada con mistela, licor de leche y helado de canela.

Además de la celebración de navidad que hacía la iglesia, también se celebraba en casa el nacimiento del niño Dios, con tonadas y bailes, como jotas, sajurianas, mazurcas y zamacuecas, entre otros.

Se servía mistela, licor que en sus comienzos tuvo un rango aristocrático.

La fiesta de Navidad alcanzó una enorme fuerza y prestigio en todas las clases sociales, la celebraban tanto ricos como pobres, citadinos o campesinos. La iglesia atraía a los fieles con el adorno multicolor de sus pesebres, y las casas particulares se hacían estrechas para recibir a las visitas que querían ver al Niño Dios y conversar acerca de escenas bíblicas populares relativas al nacimiento. Las autoridades eclesiásticas intentaron prohibir en varias oportunidades los cantos a lo divino y los villancicos, pero no fue posible. Entonces, pidieron moderación en la celebración.

Sin embargo, se impuso la costumbre colonial, y la irrupción campesina estallaba hasta en la propia ciudad de Santiago, haciendo de la misa del gallo una verdadera fiesta de locos.

El nacimiento del Mesías era celebrado con mucha algarabía, sonido de pitos, chicharras, imitación de griterío de animales, etc.,

Al terminar la Misa del Gallo, la pascua continuaba con olor a albahaca, flores y frutas.

Y, en la alameda, las clases populares, permanecían toda la noche entre las ferias, viéndose la suerte o comprando algo de comer en los puestos y cocinerías entre gritos como “Chocolate caliente, calientito el chocolate”, “Duraznos de la Virgen, que se acaban los duraznos mi alma”, y visitando las distintas ramadas: “El rincón del amor”, ”La huasa Aurelia”, “La regalona”, “La sin envidia”, por nombrar algunas, donde cantaban muchachas al son de la guitarra, y la gente bailaba, comía, jugaba y bebía.

Durante toda lo noche se podía escuchar en diferentes partes de la ciudad, tanto en las casas particulares como en las calles a los cantores entonando romances y canto a lo divino, cantoras con arpa, guitarra y acordeón y los pitos, silbatos, chicharras y gritos de quienes seguían celebrando el nacimiento del Niñito Lindo.

En las casa de los alrededores del centro de Santiago, cerca de la plaza de Armas. En medio del bullicio y movimiento que provocan las ferias y ramadas, las personas participan de los pormenores que significa el nacimiento del niño Dios y la misa del gallo, cantando y bailando en un ambiente de gran regocijo y entrega por el acontecimiento.

lunes, 14 de diciembre de 2009

RECUPEREMOS LA NAVIDAD DE LOS CHILENOS

La celebración de la navidad en Santiago, cuando promediaba el siglo XIX, a lo largo del tramo comprendido entre el Cerro Santa Lucía y la estación Central, lo que hoy es el bandejón central de la Alameda santiaguina se llenaba de ramadas, tablados para el baile, presebres, puestos de ventas de flores, juguetes de madera, muñeca de trapo, comidas, bebidas, dulces y frutas, todos adornados con vistosos gallardetes de papel y faroles chinescos. Vinos, mote con huesillos, helados, mistelas, horchatas alojas de culén y ponches cabezones, alternaban con cazuelas, causeos de chancho, pescado frito, empanadas fritangas y pajaritos de masa con huevo batido. Las bandas de los llamados Batallones Cívicos se turnaban para interpretar variadas piezas.

Pequeñas industrias artesanales, como figuras de greda policromada y fraganciosa de las Monjas Claras, finas loza de Talagante, que hoy serían piezas de museo, abundaban en esos baratillos representando a la sagrada familia, los animales del pesebre, los Reyes Magos y los pastores.

Los huasos, con tenidas domingueras, se lucían con sus chinas igualmente engalanadas al anca de sus briosas calbalgaduras desplazándose con destreza entre los elegantes carruajes de la clase acomodada en las vías laterales de la Alameda, Arpas y guitarras en las ramadas, comadres con sus interminable cháchara, hacían también interminable el mate.

A la medianoche, el viejo estampido del cañón del Santa Lucía arrastraba al vuelo los campanarios de todas las iglesias, a las que se sumaban las sirenas de las fábricas, pitos, chicharras y matracas de los niños, detonaciones de petardos, viejas y cohetes, junto al griterío de la concurrencia.

La misa del Gallo concluía pasada la medianoche en los diversos templos, y mareas de gente como un río multicolor e interminable, desembocaban en Alameda, aromada con la fruta de la estación, claveles y albahacas. No lejos, en la plaza de Abastos, se aglomeraba otra enorme cantidad de gente que disfrutaba de los cantos alusivos al nacimiento o villancicos, de gran difusión en España y de extracto campesino, pastoril o villano de ingenuo contenido, que en Santiago se tornaban al aire libre.

El zapateo de la cueca y la refalosa en los establos acompañaban al melodioso vibrar de las cuerdas de arpas, guitarras y gargantas. Los poetas populares acariciaban las gruesas bordonas de sus legendarios guitarrones cantando fundamentos sobre el divino nacimiento y afinadas cantoras hacían oir su sello con hermosos villancicos en los pesebres cercanos.

En las iglesias, y de tempranas horas del día 24, se comenzaba a desarrollar la función, con cantos religiosos y profanos. Las estrofas de los villancicos criollos simbolizan la alegría de la naturaleza, la generosidad de su gente, evocando también los poderes de la madre tierra. Los fieles acudían con simples juguetes, que al terminar la función, se repartían entre los niños que asistían al catecismo.

Existía entonces una verdadera competencia entre las iglesias, conventos y parroquias por representar los mejores pesebres o paisajes Bíblicos con verdaderas obras de arte de imaginaría religiosa, traída a veces de Italia o Francia. La había también criollas y perfumadas hechas por las mismas monjas. Su fragancia provenía del amasijo con que las fabricaban: incienso, greda, yemas de huevo y vainilla.

En las casas de las familias de cierto rango, era costumbre de rezar la Novena del Niño Dios al pié de los pesebres. Cuando esta concluía, aparecía el arpa y las guitarras y no faltaban cantoras para cantar villancicos o aguinaldos, simples canciones campesinas alusivas al nacimiento. Luego asomaban las matracas, cohetes, petardos viejas y guatapiques. Las sirvientas hacían su aparición en la sala con bandejas de dulces, alojas en Culén, Horchatas con almendras, Sorbete de guindas y sabrosas mistelas. Entre adultos no era usual hacerse regalos, sólo los niños gozaban de ese privilegio, y aún no aparecía el pino de navidad.

Crónicas de la época, recuerdan que en las iglesias santiaguinas se mantuvo la costumbre de cantarlos a la usanza colonial hasta 1833, año en que fueron prohibidos por el Obispo Vicuña, a raíz de los desórdenes y bullicio que se originaba en el interior de los templos cuando los distintos gremios de artesanos entonaban sus cánticos al Niño Dios, entre cuyas estrofas deslizaban agudas puyas contra otros gremios y contra autoridades.

En efecto, a tempranas horas del día 24 de diciembre en las iglesias resonaban cánticos religiosos y profanos en medio de una batahola de gritos y empujones, donde niños y adultos hacían oír los más extraños instrumentos, imitando unos el canto de los gallos, rebuznos y bramidos. Al acercarse la media noche, comenzaban los cantos y salutatión a la virgen.

La representación de los pesebres, con la humildad propia del campesino, deriva de las enseñanzas y filosofía de pobreza de San Francisco de Asís, costumbres que pasó a América con los primeros misioneros franciscanos. En Chile, hasta hace muy poco, no era extraño hallar en algunas parroquias de lejanía provinciana resabios de pesebres amenizados con villancicos, con la activa participación de la comunidad, como restos de una tradición propia que debería recobrar su natural vigencia.

Este espíritu de la noche buena se mantuvo con todo su colorido y libre de influencias foráneas hasta los albores del presente siglo, hasta cuando fue una fiesta popular y no dirigida. Comenzó a declinar y desteñir cuando empezaron a aparecer los arbolitos de pascua cargados de copos de nieves en una alusión a su origen nórdico-europeo. En una primer momento en los hogares católicos no fue posible aceptar su presencia, ya que se estimaba que en pleno verano era ridículo pensar en nevazones, y por otro lado, no existía, ni existe noticia de que en Belén se haya conocido un copo de nieve.

Aún no se hablaba de Santa Claus, ni de sus renos, ni de sus trineos, pero al irse aceptando la tradición nórdica, se fue matando la fe religiosa y con ella, el verdadero significado de la navidad.

Actualmente, las confiterías ofrecen desde los primeros días de diciembre, que en Chile ya es pleno verano, Pan de Pascua que a comienzos de siglos era solo de consumo de las familias británicas, chocolates y Cola de mono, productos de alto contenido en calorías, muy apropiados para el invierno del hemisferio Norte...ya sea en Berlín, Estocolmo o Neueva York...

Las tiendas se engalan de nieve, pinos multicolores, trineos, renos y viejos pascueros. Las jugueterías ofrecen las últimas novedades de la electrónica: tanques, muñecas que hablan, lloran y se mojan.

La prensa, la radio y televisión bombardean infatigables con las delicias de un ambiente que siempre fue ajeno, pero que los chilenos, por engaño, por arribismo e incapacidad para defender nuestra tradiciones nos hemos acostumbrado a aceptar y consumir como moderna interpretación de fé cristiana.

El mensaje publicitario que empuja al consumo, en su afán expansionista se lanza a través de la televisión con una crueldad que corroe los hogares modestos, donde penetra sin esfuerzo, donde los niños no alcanzan a comprender la imposibilidad de sus padres para satisfacer sus justos deseos, sembrando en sus inocentes corazones la semilla embrionaria de resentimiento que con tanto dolor y perjuicio nos separa cada vez más como personas y como hijos de la misma tierra.

Nuestro afán por imitar modas ajenas nos ha llevado en estos tiempos a suplantar el pesebre y la fe cristiana por el Viejo Pascuero, igual como la muñeca de trapo fue desplazada por rubias y estilizadas Barbies, el trompo y el emboque por un arsenal intergaláctico, la mistela y los husillos con mote por las bebidas cola y los chacolíes por el wisky...en una festividad consumista que se hace en nombre del que nació pobre y perseguido en la soledad de un pesebre.

Celebramos una fiesta pagana con cruda escenografía invernal y sofocados del calor de nuestro verano...los retablos y nacimientos se quedaron solos, como sola se quedó la Virgen María hace casi 2000 años, sin más compañía que el asno, el buey, la oveja y un grupo de pastores tan desposeídos como ella.

ANFOLCHI, invita a recupera los viejos valores que la fecha encierra, que tanto la Biblia y nuestras tradiciones enseñan.
Procuremos alejarnos del desbocado consumismo a que nos obliga el modernismo a través de los mandatos del libre mercado y en su lugar depositar en el corazón de los chilenos el amor y la amistad, la sinceridad y la tolerancia; el compañerismo y la cordialidad vecinal. Reencontremonos en el seno de la familia , haciendo rueda en torno a retablos y pesebres, volvamos los ojos a la esencia de los villancicos que son la esencia de la tradición.